Fijador de tornillos

Portada » Ferretería » Accesorios » Fijador de tornillos


El fijador de tornillos existe debido a las numerosas vibraciones de los automóviles, que afectan a la mecánica general del vehículo y en particular a tornillos y tuercas.  A causa de las vibraciones, acaban inevitablemente aflojándose, lo cual puede ser causa de una rotura o desgaste prematuro, esto lo evitaremos con un fijador de tornillos.

Para evitar que los tornillos y tuercas se aflojen e incluso puedan llegar a perderse, se ha importado del mundo del motor de competición un producto que se denomina, en términos genéricos, fijador de tornillos. Este producto no solo fija los tornillos y evita rotura de piezas, también evita la corrosión de las roscas.

Qué es un fijador de tornillos

El fijador de tornillos, es un adhesivo fluido de un solo componente, aplicado a los hilos de las roscas, como tornillos y tuercas, para evitar el aflojamiento, las fugas y la corrosión.

La mayoría de las fórmulas de bloqueo de roscas están basadas en metacrilato y dependen de la actividad electroquímica de un sustrato metálico para provocar la polimerización del fluido. El producto de bloqueo de roscas le permite fluir bien con el tiempo, pero aun así resistir los choques y las vibraciones sin aflojarse. Puede ser permanente o extraíble; en este último caso, se puede quitar con calor. Por lo general, las marcas están codificadas por colores para indicar la fuerza y si se pueden quitar.

El fijador de tornillos es un líquido, por lo general coloreado, que al secarse se convierte en una sustancia dura y consistente, que llena los huecos existentes entre el tornillo y la tuerca, y evita que las vibraciones los aflojen.

Comprar fijador de tornillos

¿Alguna vez te preguntas qué fijador de tornillos usar? ¿Sabes cuáles son las diferencias entre el los colores?
No está solo,nosotros escuchamos esta pregunta mucho y estamos aquí para decir las diferencias.

Para que sea más fácil para el aficionado, explicamos los grados diferentes para satisfacer una amplia gama de aplicaciones, desde el mantenimiento de automóviles y el mantenimiento de embarcaciones hasta una amplia cantidad de reparación de productos del hogar. Estos diferentes grados están codificados por colores para ayudarle a identificar el que necesitas de manera efectiva.

Existen muchas marcas. La más conocida es Loctite. Esta empresa,  fabrica; el n° 243 (de color azul), un fijador de tornillos de los denominados normales, y el nº 272 (de color verde), de los llamados duros entre muchos otros.

Loctite 222

El Loctite morado es un fijador de baja resistencia que permite el ajuste de tornillos, incluyendo tornillos de cabeza avellanada y tornillos de ajuste. Es bueno en metales de baja resistencia que podrían fracturarse durante el desmontaje, por ejemplo, aluminio o latón. El producto funciona en todos los metales, incluyendo materiales tales como acero inoxidable, aluminio o hierro. Se ha demostrado que es tolerante a  los aceites industriales, por ejemplo, aceites de motor, aceites de prevención de corrosión y fluidos de corte. De esta forma es como se ha convertido en uno de nuestros productos más exitosos.

  • Ideal para el bloqueo de roscas de baja resistencia de tornillos de ajuste, tornillos de cabeza avellanado y tornillos de fijación.
  • Evita el aflojamiento en montajes con vibraciones.
  • Permite desmontar fácilmente con herramientas manuales.
  • Especialmente adecuado para tamaños de rosca pequeños.

Loctite 243

El Loctite azul es un fijador de roscas de uso general de media resistencia. Este fijador asegura pernos y tuercas para evitar el aflojamiento debido a la vibración. El producto funciona en todos los metales y es tolerante a los aceites. Una vez este producto cura completamente en 24 horas y puede desmontarse con herramientas manuales.De todos los productos de tratamiento de roscas, los de mediana resistencia son los más utilizados. Son extraíbles con herramientas de mano estándar y tienen tiempos de secado rápidos.

Este producto está diseñado para roscas desmontables, lo que significa que el montaje se puede desmontar con las mismas herramientas con que se ha unido. Loctite 243 no está diseñado para agregar fuerza a un ensamblaje, sino para evitar que un ensamblaje apretado vibre y se suelte.

  • Para asegurar y sellar roscas.
  • Compatible con metales como latón, acero inoxidable y aluminio.
  • Resistente al aceite y alta temperatura.

Loctite 270

Loctite 270 está diseñado para el bloqueo y sellado permanente de las uniones roscadas. El producto cura en ausencia de aire entre las superficies metálicas de ajuste estrecho. Protege los hilos del óxido y la corrosión y previene el aflojamiento causado por la vibración. Sólo es extraíble una vez curado calentando las piezas a 260 ºC.

Alta resistencia, sellado permanente.

  • Previene el aflojamiento de los sujetadores metálicos causados por vibraciones.
  • Protege las roscas de la oxidación de hilos.

Cómo actúa un fijador de tornillos

La forma en que actúa el fijador de tornillos es creando una capa entre las espirales de la rosca que se solidifica al cabo de unos minutos. Con un pequeño tiempo de secado evita que los tornillos o tuercas se aflojen a pesar de las vibraciones.

El fijador de tornillos se emplea exclusivamente en uniones de metal con metal, y aunque existen algunos productos que fijan metal con plástico.
Existen numerosos tipos de fijadores de tornillos cuya principal diferencia reside en la resistencia que adquiere el compuesto cuando se solidifica. En un principio, bastará con tener en la caja de herramientas uno de uso general, como los que se venden en las ferreterías, pero en el mundo de la competición es necesario utilizar por lo menos dos tipos, uno normal o blando para las uniones de metal con metal, en general, y otro más duro para las zonas en que los tornillos se aflojan incluso con un fijador de tornillos normal.

El bloqueador de roscas se puede aplicar antes o después del montaje, dependiendo del tipo. Los fijadores de tornillos están disponibles en variedades de  “Baja resistencia“,  “Resistencia media“, y  “Alta resistencia“. Muchas marcas tienen el color del envase y el fluido determinado para indicar el grado de resistencia.

  • Los tipos de baja resistencia evitan el aflojamiento bajo vibración, pero todavía pueden desmontarse fácilmente.
  • Los roscas con los tipos de resistencia media resisten mayores cantidades de vibración, pero aún pueden desmontarse con herramientas manuales o eléctricas.
  • En los tipos alta resistencia, el par de torsión aplicado para aflojar un tornillo puede exceder el límite elástico del propio, de manera que el intento de desmontaje por la fuerza puede romperse. Sin embargo, los fijadores de tornillos de alta resistencia se vuelven potencialmente extraíbles calentando, normalmente a 230 °C.

Cómo aplicar el fijador de tornillos

Para que el fijador de tornillos desempeñe bien su función, es necesario que los materiales de los tornillos y las tuercas o piezas donde se fijen sean de metal, ya sea acero, hierro o aluminio. En plástico no es recomendable su utilización. Para que el fijador de tornillos tenga una eficacia real, ha de actuar sobre superficies limpias y, sobre todo, libres de grasa. Ten en cuenta que los tornillos y mayoría de componentes mecánicos suelen venderse engrasados para evitar oxidación.

La limpieza de los tornillos y las partes mecánicas metálicas del coche se realiza con alcohol o acetona. Para  ello, impregna un trapo con cualquiera de estos productos y limpia insistiendo en las roscas. Si se emplea acetona, debes evitar que entre en contacto con partes de material plástico, pues podría hacerlas más frágiles y que acaben rompiéndose. El poder desengrasante de la acetona es mayor que el del alcohol, pero es necesario tomar más precauciones.

Una vez efectuada la limpieza con acetona o alcohol, seca las zonas húmedas con un trapo limpio. De esta manera la acción del fijador de tornillos será óptima.
Con el tornillo ya seco, echa una gota del pegamento. Se debe de cubrir bien la rosca del tornillo en toda su circunferencia.

En  ocasiones, sólo habrá que emplear una pequeña cantidad de fijador, como por temor a no poder aflojar el tornillo o por la mala calidad de la tornillería. En estos casos, vierte una pequeña cantidad y seca con papel de cocina. El caso contrario se da cuando no sabemos como fijar un tornillo con tendencia a aflojarse, en este caso hay que aplicar una buena cantidad de fijador de tornillos no solo en la rosca, sino también en la punta del tornillo, que en parte se derramará asimismo por la pieza. Otra solución consiste en emplear un fijador fuerte, como el nº 270 de Loctite.

Con el tornillo ya embadurnado con fijador, enrosca con la fuerza habitual, sin apretar ni más de la cuenta, ni menos. El fijador de tornillos de dureza media es fácil de aflojar sin que apenas ofrezca más resistencia de la normal.

Una vez apretado el tornillo, limpia el fijador sobrante con un trapo o papel de cocina. Incide en particular en la cabeza del tornillo sobre todo si es de tipo Allen o Torx. En estos tornillos es importante de lo contrario es probable que más tarde no se pueda introducir bien la llave.

Es necesario esperar como mínimo media hora. El tiempo depende de la temperatura ambiente, a más calor; el pegamento se endurece con más rapidez, y a menor temperatura; más se alarga el tiempo de secado.

Quitar fijador de tornillos

¿Qué hay que hacer si cuando queremos extraer el tornillo éste no sale? Si se emplea un fijador de tornillos de dureza media, esto no suele ocurrir.
Cuando el tornillo no sale la mayoría de las veces suele ser por otras causas como:

  • Cabeza del tornillo deteriorada
  • La tornillería es de muy mala calidad
  • Se ha empleado una herramienta inadecuada.

Las temperaturas de trabajo para los cierres de rosca se limitan entorno a 150 °C, por encima de esta es el punto de ablandamiento del polímero de metacrilato. Por encima de esta temperatura, el material se suaviza y la fuerza se reduce.

Si no puedes sacar el tornillo, hay varias soluciones:

  1. Lo primero que hay que intentar, si no hay piezas de plástico próximas que puedan resultar dañadas. Es aplicar calor con un decapador (puesto que las piezas se dilataran y se podrá extraer el tornillo con facilidad.
  2. La segunda opción si la operación anterior no has tenido éxito y se ha deteriorado la cabeza del tornillo.  Con una amoladora con disco de corte para metal, puedes realizar una incisión en la cabeza del tornillo. Introducir el extremo un destornillador plano en el tornillo para intentar aflojarlo.
  3. Por ultimo si la cabeza no está deteriorada y no puedes aflojar el tornillo. Se vende una herramienta denominada destornillador de impacto, con la que tendrás éxito por muy fuerte que esté el tornillo. Si combinamos con calor cualquiera de estos dos últimos métodos la operación será más fácil.

Suscríbete a nuestro boletín




Te puede interesar:

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidadtérminos del servicio de Google.

Deja un comentario

You cannot access this site from your country