Mantenimiento y revisiones de los coches de renting

El mantenimiento de nuestros vehículos puede ser una preocupación para muchos de nosotros. A menudo llevamos nuestros coches a que los inspeccionen y se nos presenta una lista extensa de problemas que requieren atención. Sin embargo, al alquilar un coche, la carga del mantenimiento del mismo se alivia un poco ya que la empresa de renting asume toda la responsabilidad y se hace cargo de todo.

No obstante, aunque la empresa de alquiler de vehículos se haga cargo de prácticamente todo, sigue siendo conveniente que los conductores estén informados sobre ciertos temas relacionados con el mantenimiento, como por ejemplo los tipos de mantenimiento existentes.

Las distintas clases de mantenimiento en los coches de renting

A la hora de alquilar un coche, es fundamental realizar un mantenimiento adecuado para garantizar un rendimiento óptimo. Esto incluye diversas intervenciones y controles, como solucionar averías, realizar inspecciones, sustituir piezas desgastadas y cambiar neumáticos. Hay dos tipos cruciales de mantenimiento que se deben realizar en un coche alquilado.

1. Mantenimiento preventivo

El mantenimiento preventivo de un coche de renting consiste en realizar una serie de revisiones periódicas y acciones de mantenimiento con el objetivo de prevenir posibles averías o fallos en el vehículo. Estas revisiones se realizan de forma regular y se ajustan a los requerimientos del fabricante y a las recomendaciones del servicio técnico de la compañía de renting.

Algunas de las acciones que se realizan en el mantenimiento preventivo de un coche de renting incluyen la revisión y cambio de aceite, el control de los niveles de líquidos, la revisión de los neumáticos y frenos, el cambio de filtros y la revisión del sistema eléctrico. Estas acciones permiten detectar posibles problemas antes de que se conviertan en averías graves y costosas.

Además, el mantenimiento preventivo también incluye la limpieza y cuidado del interior y exterior del coche, lo que ayuda a preservar su aspecto y a mantenerlo en buen estado durante más tiempo.

Es importante tener en cuenta que el mantenimiento preventivo es esencial para garantizar la seguridad en la carretera y el correcto funcionamiento del vehículo, así como para cumplir con las condiciones del contrato de renting. Por lo tanto, se recomienda seguir el plan de mantenimiento establecido por la compañía de renting y llevar a cabo todas las acciones recomendadas en cada revisión.

2. Mantenimiento correctivo

El mantenimiento correctivo de un coche de renting consiste en llevar a cabo reparaciones y ajustes necesarios para corregir problemas o fallos que puedan surgir en el vehículo durante su uso. Estas intervenciones buscan restablecer el correcto funcionamiento del coche y garantizar su seguridad en la carretera. Algunos ejemplos de acciones de mantenimiento correctivo pueden incluir:

  • Cambio de piezas desgastadas o dañadas
  • Reparación de fallos mecánicos.
  • Corrección de problemas eléctricos.
  • Reparaciones de carrocería y pintura.
  • Solución de problemas de climatización.

Es importante mencionar que en el caso de que el coche sufra daños como consecuencia de un uso inadecuado, los costes de reparación no correrán a cargo de la empresa de renting. Por este motivo, te aconsejamos que tengas en cuenta una serie de recomendaciones específicas para uno de los componentes más importantes y problemáticos del vehículo: la batería.

¿Qué hacer en caso de avería o si necesitas recambios?

En caso de que tu automóvil sufra una avería, deberás llamar a la empresa de Renting para que envíen a la asistencia en carretera a solucionar el problema. Debes saber que el técnico puede realizar las reparaciones necesarias en el sitio o transportar el vehículo a un centro de reparación. Si es posible, es recomendable que lleves el coche al taller por tu cuenta.

En cuanto a la sustitución de neumáticos, cabe destacar que no siempre está cubierto por los contratos de renting y aunque lo esté, puede haber ciertas limitaciones. Los términos de dichos acuerdos siempre dependen de la compañía de alquiler con la que se celebra el contrato.

Antes de recibir tu coche de renting…

Es fundamental asegurarse de que el coche de renting esté en perfectas condiciones antes de utilizarlo. Para ello, te recomendamos seguir algunos pasos para verificar su estado y garantizar que no presenta ningún fallo y si lo hubiera, toma nota e informa al proveedor.

  1. Inspección visual. Realiza una inspección general del vehículo, fijándote en la carrocería, los neumáticos, las luces y los espejos. Asegúrate de que no haya abolladuras, arañazos o desperfectos que puedan afectar su funcionamiento o seguridad.
  2. Revisa el interior. Comprueba el estado de los asientos, el volante, los pedales, y el sistema de climatización. Asegúrate de que todo funcione correctamente y esté limpio.
  3. Verifica el sistema eléctrico. Enciende el coche y comprueba que todas las luces, los intermitentes, y los limpiaparabrisas funcionan correctamente. No olvides revisar también el sistema de audio y navegación, sí lo tiene.
  4. Revisa los niveles de fluidos. Asegúrate de que el coche tenga suficiente aceite, líquido refrigerante, líquido de frenos y líquido limpiaparabrisas. También es importante verificar el estado del filtro de aire.
  5. Comprueba la presión de los neumáticos. Es fundamental que los neumáticos estén inflados a la presión adecuada, ya que esto afecta la seguridad y el rendimiento del vehículo.
  6. Verifica la documentación. Cerciórate de que cuentas con toda la documentación necesaria, incluyendo el contrato de renting, el seguro del vehículo y la tarjeta de inspección técnica de vehículos (ITV) si es necesario.

Para terminar, recuerda que un experto realizará una inspección del vehículo cuando lo devuelvas al finalizar tu contrato de alquiler. Por lo tanto, resulta fundamental que devuelvas el vehículo en las mejores condiciones posibles para evitar cargos o tarifas adicionales.